El empaque es sensorial

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El empaque es sensorial

Solemos adquirir nuestros productos dependiendo de como lo vemos, los mercadólogos lo saben desde hace mucho, y por eso los vistieron de colores y brillos. Con el tiempo descubrieron que el color no era suficiente, las llamadas o reclamos no se hicieron esperar, tampoco los nuevos materiales que le otorgaron formas distintas e hicieron más manejables y ergonómico los productos, además de protegerlos mejor, sin embargo la creatividad no se detiene, por que la competencia en los anaqueles nunca se detendrá.

Los consumidores tenemos un apego especial al embalaje tradicional por su utilidad y universalidad, pero no podemos evitar dejarnos fascinar por las nuevas tendencias del packaging creativo. 

Los envases y materiales de envasado se han convertido en un tema de gran interés en el sector de la alimentación y las bebidas como vía de innovación y creatividad, es también una forma de ofrecer grandes experiencias al consumidor y promover la reducción de residuos y la sostenibilidad.

Un ejemplo de esto es el embalaje sensorial, que promete coquetear con nuestros sentidos al recibir un paquete, usualmente enviado desde una tienda online.

¿QUÉ ES EL EMBALAJE SENSORIAL?
El embalaje sensorial es un tipo de empaquetado diseñado para crear en los clientes una experiencia de compra diferenciada y especial en el momento en que recibe su compra, y lo abre para encontrarse con el producto.

El comercio tradicional en tiendas físicas, lleva cuidando este aspecto desde tiempos inmemoriales, buscando que el cliente se sienta cómodo en la tienda. La iluminación, la decoración y estética, la distribución de los productos, el hilo musical, el olor al entrar en la tienda… todo suma.

El embalaje sensorial nace del anhelo de reproducir la experiencia de compra en una tienda física, pero trasladada a cualquier lugar donde se abra el paquete. Aquí entran en juego el embalaje y el packaging a la búsqueda de estimular los sentidos del cliente y crear emociones.

El marketing sensorial es una ciencia del comportamiento del consumidor que busca comprender los desencadenantes subconscientes que integran las percepciones sobre la experiencia o la calidad del producto. El embalaje, por ejemplo, se puede utilizar como un medio muy eficaz para transmitir un mensaje sobre un producto. El marketing sensorial utilizado en el diseño de productos y envases puede ser una alternativa rentable al marketing tradicional. Con solo involucrar una variedad de sentidos humanos, puede activar e incorporar atributos de marca positivos a través de otras herramientas distintas de la publicidad tradicional que se basa solo en señales visuales o verbales.

ES IDEAL PARA EL COMERCIO EN LÍNEA, YA QUE CONOCEMOS MEJOR A NUESTRO CONSUMIDOR
Debemos tomar en cuenta que para que tengamos la reacción que deseamos de nuestros consumidores debemos saber bien quién es el objetivo final de nuestro producto, las mujeres y los hombres reaccionan de distinta forma a los olores, colores y formas por eso es recomendable seguir estas recomendaciones para seducir a nuestros clientes con el empaquetado sensorial:

– Adaptar el embalaje al público objetivo: investigar sobre la persona que va a abrir ese paquete teniendo en cuenta los valores demográficos como edad o sexo.

Comunicar de forma clara: hay qué decidir qué emoción queremos despertar en el cliente que va a abrir la caja y qué mensaje buscamos trasmitir con el objetivo de no dispersar los esfuerzos.

– Embalaje minimalista y centrado: el exceso de detalles puede confundir al cliente y frenar el impacto del mensaje al desembalar el paquete. Hay que buscar siempre la sencillez: “menos es más”.

– Expresar emociones a través del material de embalaje: por ejemplo, dependiendo de cómo tratemos el cartón, puede expresar distintas motivaciones: naturalidad, pero también efecto vintage, funcionalidad, austeridad, poesía, precisión…

– Enviar señales a los sentidos: la comunicación multisensorial estimula, abrirnos al resto de sentidos enriquece la satisfacción del usuario.

– Apoyar la imagen de marca con el embalaje: hay que tener en cuenta los valores de la marca en todo momento, sobre todo en el diseño de un packaging creativo. No olvidemos que se trata de complementar la experiencia del usuario en relación con una
marca.

CÓMO PODEMOS APLICAR EL PACKAGING SENSORIAL
Echemos un vistazo a cómo se puede cautivar cada sentido a través de un diseño de empaque inteligente.

VISTA
Como todos los impresores saben, la conexión visual suele ser el primer punto de contacto entre el producto y el consumidor. La investigación también ha demostrado que el consumidor ve la forma, el color y luego el texto sobre un empaque, en ese orden.

Un diseño de paquete sorprendente hará que el producto se vea interesante, por lo que es más probable que los clientes lo noten. También ayuda a promover la imagen y marca.

La experiencia del unboxing también juega un papel fundamental. Si agrega elementos de diseño al interior de su paquete, los clientes se divertirán desenvolviendo el producto para que sea más memorable y sea más probable que regresen como un cliente leal.

CONTRASTAR SU ESTILO CON EL DE LA COMPETENCIA ES UN PRIMER ENFOQUE PARA DESTACAR

– Usa contenedores duraderos. Algunos consumidores aprecian el hecho de que el recipiente original se puede usar para otros fines (por ejemplo, un frasco de mermelada se puede usar para almacenar especias más adelante).

– Información instantánea. Los clientes quieren saber de qué se trata el producto cuando revisan el empaque. Proporciona mucha información.

– Lo verde está de moda. Los envases que respetan la naturaleza y la vida sostenible se están volviendo un “must” y cada vez más personas aprecian los envases que se pueden reciclar.

– Sobresalir. Siempre se agradece un gran diseño nuevo que se destaque. Tienes que destacar. Sin embargo, no te excedas, puede parecer extraño.

– Cuida el tamaño, los estudios han revelado que cuando el tamaño es demasiado grande en comparación con el producto en el interior los clientes tienden a pensar que han sido engañados. 

TACTO
El tacto suele ser el segundo sentido que se activa después de la vista. Si ves un producto en un estante y te gusta su apariencia, probablemente lo tomarás y manipularás. El objetivo aquí es crear una sensación única en el empaque del producto, que opere de una manera funcional e interesante para que el consumidor reconozca la marca o el producto.

Algunos buenos ejemplos de cómo se aprovecha esto de manera sutil son los productos para el cuidado de la piel de las marcas Dove y Nivea. Se enfocan en la suavidad como un elemento táctil de sus botellas de loción, dando el mensaje subliminal a los consumidores de que su piel se sentirá tan suave como sus botellas si usa sus productos. Los elementos interactivos pueden tener una impresión más única en los consumidores.

OLFATO
Esto a menudo se pasa por alto, pero puede tener un efecto extremadamente poderoso en un consumidor y se puede aprovechar de varias maneras:

– Utilizando materiales y diseños que permitan al consumidor oler el producto en el interior.

– Añade el aroma en el empaque usando tintas, cintas o acabados, etc.

– Crea un “olor de marca” y aplíquelo a todos los envases de productos para que los consumidores reconozcan su marca.

– El olfato es el sentido más vinculado directamente a la memoria, por lo que puedes crear una conexión a largo plazo entre tu producto y el consumidor.

Una marca muy reconocible cuando se habla de olor es Lush. Han tenido tanto éxito en crear un olor de marca que puedes caminar por una calle principal y saber que hay una tienda Lush en ella solo por el aroma que flota en la calle! Por supuesto, el elemento olfativo principal proviene de los productos en sí, pero también han tenido en cuenta la importancia de estos aromas en el envasado, para garantizar que la conexión se realice incluso antes de la experiencia de desembalaje al pedir sus productos en línea directamente a su hogar.

OÍDO
La clave aquí es pensar en los sonidos que se harán cuando se abra el empaque y refinarlos para crear una experiencia de desempaquetado apropiada para la marca.

No es casualidad que el sonido de las cervezas al destaparse sea tan característico o el sonido de la bolsa con frituras que imposible de callar, otro ejemplo es el “pop Snapple”; un sonido distintivo que se hace al abrir una botella de Snapple (tradicionalmente hecha de vidrio). Fue diseñado específicamente para dar a los consumidores la sensación de seguridad y frescura, con un sonido que le dice al consumidor que la botella no ha sido abierta o manipulada previamente. Es un elemento tan clave para su marca que incluso desarrollaron una botella de plástico que da la misma señal auditiva cuando se abre.

Otra forma de empaquetado audible que está ganando popularidad es el uso de chips de sonido. Se puede colocar estratégicamente un chip de sonido dentro de una caja, que luego se activa cuando se abre para producir un fragmento de sonido. Esta opción es particularmente popular con empaques promocionales para eventos o lanzamientos de edición limitada. 

GUSTO
Por lo general, no recomendamos probar los envases, sobre todo porque nunca se sabe exactamente dónde ha estado … Sin embargo, se ha demostrado que incorporar la experiencia del sabor en el diseño del envase eleva el impacto de un producto en el consumidor.

Los envases comestibles son algo de lo que, aunque no se habla mucho, ha existido durante un tiempo y se está desarrollando continuamente, especialmente ahora que nos esforzamos por lograr una mayor sostenibilidad. Un ejemplo de esto es el desarrollo de membranas comestibles para reemplazar las botellas de agua. Un factor clave en el desarrollo de esto ha sido garantizar que la membrana no afecte negativamente el sabor de su contenido. Aunque existen algunos inconvenientes, como la longevidad y la resistencia, han demostrado ser populares en eventos como festivales y maratones. 

Otro punto a destacar es el efecto que el envase puede tener sobre la percepción del sabor de un producto o bebida comestible. Un ejemplo de esto es cuando Coca Cola cambió sus latas de rojo a blanco en 2011 como parte de una iniciativa para recaudar fondos y concienciar sobre los osos polares en peligro de extinción. Algo que Coca Cola había pasado por alto, era que los clientes percibirían que el sabor del contenido cambiaba. De hecho, Coca Cola recibió numerosas quejas de que su receta debió haber cambiado ya que el producto ya no sabía tan dulce. Desde entonces, se han realizado más estudios, incluido uno de Charles Spence, profesor de psicología experimental en la Universidad de Oxford, y los resultados apoyan que el color por sí solo (así como el material y la forma) pueden tener un impacto en el gusto percibido, con una tendencia de el color rojo representa un sabor más dulce.

En conclusión, tener una señal sensorial en tu empaque puede elevar las ventas y la recordación de marca de tu producto, pero una vez que comiences a involucrar múltiples sentidos, realmente puedes crear una experiencia para el consumidor. 

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