La guía definitiva para iniciarse en fotografía.

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A quién no le gustaría saber tomar fotografías y que todas sus fotos fueran buenísimas?

 Muchos fotógrafos profesionales discuten que ahora, con las increíbles cámaras de los celulares, todo el mundo se siente fotógrafo; si bien no todos lo logran, una magnífica posibilidad ahí está, pero lo fundamental para hacer buenas fotografías es nuestra forma de mirar el mundo y de atraparlo en el encuadre, por supuesto, respaldados por el dominio de la técnica.

La verdad es que hoy en día lo que sobran son recursos para poder aprender fotografía, pero muchas veces no sabemos cómo empezar. Así que esperemos que este artículo te pueda servir y que te animes a hacerlo. Ojo, aquí no podemos abarcar todo, pero haremos una lista que tú tienes que completar leyendo sobre los temas que te sugerimos.

Lee artículos sobre fotografía

Hay un montón de artículos para leer de forma gratuita sobre fotografía en la red, incluso en esta revista hemos publicado gran cantidad de información al respecto, así que échate un clavado en los números anteriores y descubre información muy valiosa sobre técnica fotográfica. Aprende y familiarízate con conceptos y acciones propias del mundo fotográfico. El encuadre, el manejo de la luz, el ángulo, el uso del color y el banco y negro, los contrastes… Todos estos son elementos que debes saber y tomar en cuenta para poder tomar una gran fotografía. Date el tiempo de gozar con la lectura. Con el aprendizaje de esto, te será más claro qué cámara te conviene elegir, porque es obvio que la cámara es la herramienta, pero tú eres el fotógrafo.

Elige tu cámara

No es necesario que tengas la cámara más cara del mundo, ni que te escuses porque no tienes recursos para comprar una muy buena. ¿Ya tienes una? ¿tienes un celular? Pues con eso aprende, y ya que tu equipo te quede pequeño, entonces te preocupas por comprar algo mejor.

¿Cuál es la cámara que más te conviene? Para saberlo, analiza los puntos fuertes de tus necesidades una vez que practiques con lo que tengas, así evitas una compra innecesaria.

Vas a encontrar una gran oferta de cámaras fotográficas a buenos precios. Hay desde cámaras compactas, bridges y réflex hasta las cámaras sin espejo o evil que parecen ir desbancando en ventas a todas las demás.

Si no estás completamente seguro de querer gastar mucho, considera iniciar con una cámara compacta avanzada que permita usar modos semiautomáticos y manuales, brindándote un mayor control sobre el resultado final de tus fotografías.

Y si te lo quieres tomar más en serio, podrías comprarte una réflex, que son más grandes y pesadas, incorporando una variedad de botones que facilitan la configuración. Cuentan con sensores más grandes en comparación que las compactas, lo que se traduce en una calidad de imagen superior. Además, permiten intercambiar lentes, algo que resulta muy útil para lograr resultados óptimos en distintos tipos de fotografía. 

Las lentes

Las lentes —objetivos— son otro elemento de tu equipo que debes tomar en cuenta para la toma de tus fotografías. Según la cámara que tengas, pueden ser intercambiables o no. Si tienes una réflex, existe una enorme variedad de lentes para elegir, y sirven para diferentes propósitos y temáticas fotográficas. Algunos puntos a tener en cuenta son:

•  Tipo de objetivo: Elige el que se adapte a tu estilo fotográfico. El gran angular es ideal para paisajes y fotografía de arquitectura, el telefoto es mejor para acercar objetos lejanos, y los objetivos normales son versátiles y adecuados para diversas situaciones.

• Apertura máxima (f/number): Una apertura más amplia (número f más bajo) permite la entrada de más luz, lo que es beneficioso en condiciones de poca iluminación. 

• Estabilizador de imagen: Ayuda a reducir la vibración y el temblor, lo que es especialmente útil en condiciones de poca luz o al utilizar teleobjetivos.

• Autoenfoque rápido y silencioso.

• Reputación y reseñas: Ya lo dijimos antes, investiga y lee reseñas sobre el objetivo que estés considerando. La experiencia de otros fotógrafos puede ilustrarte sobre su rendimiento real.

La composición

De la parte artística, la composición es una de las cosas que más se debe tener en cuenta para lograr la belleza en una foto. Es saber dónde colocar cada uno de los elementos que aparecen en la fotografía. Existen muchas recomendaciones de cómo lograr una buena composición (sí, lee un artículo relacionado), pero lo mejor es no conformarse con lo primero que veas a través de tu cámara, sino buscar un ángulo, otro y otro más, sube, baja, súbete a una silla, échate en el suelo y aprende a “componer” la realidad siempre de la mejor forma. Para empezar, puedes seguir estas tres recomendaciones: centro de interés, rellena el encuadre y regla de los tercios.

• Centro de interés: Debes elegir cuál es el centro de interés de tu foto: tu perro, tu gato, un árbol… y ese es el actor principal, el elemento más importante. Así que tienes que enfocar (o desenfocar) ese elemento sobre el que quieres centrar el interés. Ojo, no porque se llame centro, esa figura principal debe estar en el centro, debes situarlo donde creas que destaca mucho más, que se ve mejor.

• Rellena el encuadre: Esa figura principal de la que hablábamos es de lo que se trata tu foto, así que puedes ocupar la mayor parte de tu espacio de fotografía con esa figura. Esa es una manera de eliminar elementos que distraigan la atención. Un error muy común es meter demasiadas cosas en una foto, porque no queda claro sobre qué es la toma. Recuerda, menos es más.

El control de la luz

De la parte técnica, lo más importante es saber utilizar los controles que tiene tu cámara para determinar el modo en que se recoge la luz, y que utilizamos para manejar el enfoque, la intensidad, el colorido que queremos en cada uno de los elementos de nuestra foto.

Esos controles son: la apertura de diafragma, la velocidad de obturación, modos de medición de la luz, el balance de blancos, la sensibilidad ISO, el enfoque. A

• Apertura de diafragma: Una apertura más amplia (número f más bajo) permite mayor entrada de luz, pero reduce la profundidad de campo. Una apertura más pequeña recibe menos luz y aumenta la profundidad de campo.

• Velocidad de obturación: Una velocidad más alta limita la cantidad de luz y congela el movimiento. Una velocidad más baja permite más luz, pero captura el movimiento y tus fotos podrían verse movidas.

• Sensibilidad ISO: A mayor ISO entra más luz al sensor, pero también aumenta el ruido, afectando la calidad de la imagen. 

¡A tomar fotos!

Lo que es un hecho, es que mientras vas leyendo todas las sugerencias de temas que te hicimos en este artículo, lo mejor que puedes hacer es practicar, practicar y practicar. Toma muchas fotos, te vas a divertir y seguramente ganarás muchísimo en experiencia, porque eso sí es casi una ley: tienes que divertirte tomando fotos. ¡Disfrútalo!

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